-Dentro de las Jornadas del 40 aniversario dela UACh

A fin de registrar una mejor funcionalidad de la institución, es necesario hacer modificaciones al Estatuto Universitario, debido a que actualmente cuenta con vacíos legales que de alguna manera han afectado su patrimonio; aunado a que el contexto en que éste fue creado, dista mucho de las necesidades actuales y reales que se registran entre la comunidad universitaria, coincidieron en señalar los ponentes que participaron en la Mesa 3 de las Jornadas por el 40 aniversario del estatuto de la UACh, con el tema “El gobierno universitario: sistema y órganos de gobierno, sistema y mecanismos de representación de la Comunidad Universitaria, sistema de toma de decisiones”.

El doctor Hiram Núñez Gutiérrez, uno de los ponentes participantes, subrayó que las condiciones sociales, políticas y culturales que se vivían hace 40 años, influyeron en la creación del estatuto y las consecuencias negativas que se tienen actualmente, son consecuencia de la mala interpretación de la democracia universitaria.

Tras explicar algunos de los antecedentes en que se crea el Estatuto Universitario, Núñez Gutiérrez, destacó que a 40 años de la creación de la Universidad, y en relación a la academia, por ejemplo, se trabaja con tecnología atrasada, con un marcado desinterés social: “Importa la venta de servicios profesionales, los agronegocios y se trabaja bajo conceptos de productivismo, cuando el problema está en cómo distribuir la producción, no sólo en México, sino en todo el mundo”.

Reconoció que para un mejor funcionamiento de la institución, en lugar de voto universal debe haber una paridad de los individuos, se debe recuperar la paridad de los sectores: “Se debe eliminar el Tercio por la comunidad, eso una aberración; además de que se debe incluir a los trabajadores administrativos”.

En su oportunidad, la doctora Tayde Morales Santos, otra de las panelistas indicó que existe un desfasamiento del sistema normativo de la universidad, el cual se ve reflejado, como referencia, en la falta de una política laboral definida: “Al ingresar a Chapingo, me encontré con 280 juicios en contra de la institución y con la posibilidad de perderse para la universidad, actualmente hay más de 1200 demandas, el problema del desfasamiento jurídico, no ha disminuido, sino va en aumento”.

Asimismo, explicó que el marco jurídico de la institución merece ser un estatuto que regule con precisión y con técnica jurídica las jerarquías que se tienen, y aseguró: “En Chapingo no existe orden jurídico como tal, lo que hay es un archipiélago de normas inconexas, algunas perfectas y otras imperfectas”.

El doctor Juan Estrada Berg Wolf, académico y panelista, consideró que hay vacíos normativos y para ello, no se ha creado la ley para modificar las normas: “Podemos ver que los órganos de gobierno se aplican y operan por usos y costumbres y no por la normatividad establecida”.

Explicó que el no acatamiento de las normas que rigen a la institución, ha generado que se registre un problema económico para la universidad, referente al sobre giro del capítulo 1000: “Se debe hacer una modificación para regular y luego cambiar la ley en donde se proponga la inclusión de los trabajadores administrativos, académicos y estudiantes, para transformarse”.

En esta mesa de trabajo se contó también con la participación del rector, doctor Sergio Barrales Domínguez, quien se pronunció para que a la comunidad universitaria, se le continúe considerando como máxima autoridad de la institución.

Lic. Guadalupe Cruz Reynel
comunicacionsocial@chapingo.mx

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